Comer bien, moverte más y no fumar son algunas medidas que te reportarán mejor salud.
Con motivo del Día Mundial de la Salud (7 de abril), repasamos las recomendaciones médicas más importantes que pueden ayudarnos a vivir con mejor salud y ánimo, ahora y mañana.
- Empezar a correr: la actividad aeróbica (como el running), regula la presión arterial, aumenta la capacidad pulmonar, reduce el estrés y aumenta la densidad ósea.
- Comer más proteína vegetal: estas sustancias nos brindan aminoácidos necesarios, y nos ayudan a disminuir la presión arterial y el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y cáncer.
- Tomar el de sol con cuidado: la vitamina D del sol puede protegernos de enfermedades, mejorar la salud ósea y prevenir la depresión. Eso sí, usa protector solar de factor elevado.
- Beber café: algunas investigaciones indican que la ingesta moderada de café (1 taza al día) puede combatir la diabetes tipo 2, reducir el riesgo de demencia y de enfermedades cardíacas.
- Consumir nueces: un estudio de Harvard halló que los que comían nueces a diario tenían un 20% menos de probabilidades de morir por cáncer, dolencias cardíacas y respiratorias.
- Usar especias: los condimentos naturales son una alternativa saludable a la sal y el azúcar, además, tienen propiedades antiinflamatorias, digestivas y antioxidantes (cúrcuma, canela).
- No fumar: el tabaco hace que envejezcamos más rápido y daña nuestro código genético, así como los vasos sanguíneos y los sistemas de múltiples órganos.
- Evitar el alcohol: el consumo excesivo de alcohol aumenta los riesgos para la salud, por lo que es importante beber con moderación (no más de una copa de vino tinto al día).
- Ingerir guindillas: los chiles picantes o guindillas pueden reducir los niveles de presión arterial, gracias a su capsaicina, disminuyendo el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
- Gestionar el estrés: la tensión hace aumentar los radicales libres, unas partículas que pueden alterar la presión arterial y elevar la posibilidad de contraer enfermedades.
- Ejercicios de fuerza: el entrenamiento con pesas aumenta la masa muscular magra, lo que mejora el equilibrio, protege nuestras articulaciones y fortalece los músculos y huesos.
- Comer más vegetales: la ciencia ha comprobado que las dietas ricas en fibra reducen los niveles de colesterol y disminuyen el riesgo de enfermedades cardíacas y ciertos cánceres.
- Ser generoso: un estudio realizado con una población anciana mostró que quienes se comprometieron a ayudar y apoyar a otros terminaron viviendo vidas más largas.
- Ingerir más pescado: consumir pescados grasos (salmón) al menos 2 veces por semana puede aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3, que favorecen la salud del corazón.
- Lograr un sueño de calidad: descansar 7-8 horas cada noche cuida el sistema inmunológico y la función cognitiva. Dormir mal puede llevar a obesidad, enfermedad cardíaca y depresión.
- Sentirse joven: eres tan viejo como te sientes, y sentirte más joven en realidad puede ayudarte a vivir más tiempo. Los expertos dicen que la actitud hacia la edad afecta la salud.
- Levantarse de la silla: cualquier movimiento que hagas puede prolongar tu vida. La inactividad física puede significar un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, cáncer y diabetes.
- Frutas de baya: uvas, tomates o plátanos son fuentes destacadas de fitoquímicos y antioxidantes, que pueden ayudar a prevenir o retrasar el envejecimiento cerebral.
- Mantener el cerebro activo: estimular el cerebro mejora el funcionamiento cognitivo por más tiempo (aprender cosas nuevas, participar socialmente, hacer rompecabezas…).
- Cuidar las amistades: conectarse con otros nos ayuda a disfrutar de una mejor salud mental y física, incluso a acelerar la recuperación, en caso de enfermedad.
- Copia el menú japonés: consumir muchas verduras y pescado y dejar de comer antes de saciarte podría explicar porque los japoneses tienen la mayor esperanza de vida en el mundo.
- Estirar: los ejercicios de estiramiento y flexibilidad ayudan a la salud de las articulaciones, minimizan el riesgo de artritis y favorecen el equilibrio, que ayuda a prevenir caídas.
- Encontrar un propósito: cuando tienes algo por lo que vivir puedes terminar quedándote un poco más. Y es que, según los psicólogos, crear sentido en la vida trae felicidad y salud.
- Pensar en positivo: tener una visión positiva puede favorecer el seguimiento de hábitos saludables (hacer ejercicio y comer bien), y está relacionado con niveles bajos de inflamación.
- Caminar más: según la Sociedad Europea de Cardiología, 25 minutos diarios de caminata enérgica pueden sumar 3-7 años de vida, y prevenir de dolencias cardíacas, diabetes y cáncer.
- Ser voluntario: el voluntariado ayuda a prolongar la vida (si se hace desinteresadamente), puesto que puede disminuir la presión arterial, y reducir el estrés y la depresión.
- Tener sexo: las personas que permanecen sexualmente activas tienden a vivir más. Ya que libera oxitocina (hormona del bienestar), reduce la presión arterial y ayuda a dormir mejor.
- Vela por tus dientes: una dentadura sana puede disminuir la cantidad de bacterias dañinas en el cuerpo, fomentar una dieta más equilibrada y mejorar la salud general.
- Descartar los refrescos: hay pruebas sólidas de que las bebidas con azúcar contribuyen al desarrollo de la diabetes, la obesidad, el síndrome metabólico y enfermedades del corazón.
- Comprometerse: el matrimonio puede aumentar la esperanza de vida, protegernos del estrés y mejorar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, Alzheimer o cáncer.
- Ser agradecido: concentrarse en los aspectos positivos nos ayuda a priorizar lo importante, reducir el estrés y encontrar la motivación para mantenernos activos y alimentarnos bien.
- Hidratarse: el agua puede ayudar a que los riñones y el hígado funcionen de manera óptima, favorecer la pérdida de peso y promover una piel más sana y juvenil.
- Sorprenderse: el asombro genera emociones positivas y puede reducir la inflamación y disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes e, incluso, Alzheimer.
- Tomarse unas vacaciones: la ciencia dice que simplemente pasar unos días de vacaciones puede ser una forma de vivir más tiempo, porque reduce el estrés y aumenta la felicidad.
- Comer limpio: esto es, ingerir la mayor cantidad posible de alimentos integrales naturales y vegetales de todos los colores, y limitar las carnes, los lácteos y el azúcar.
- Tener una mascota: interactuar con animales reduce el cortisol (hormona del estrés), aumenta la oxitocina y disminuye la presión arterial y el riesgo cardiovascular.
- Ver videos de gatos: un estudio de la Universidad de Indiana encontró que ver videos de gatos ofrecía más energía y positividad, y ofrecía menos emociones negativas, como ansiedad.
- Tener hijos/as: un proyecto reciente de Suecia descubrió que los hombres y las mujeres vivían más tiempo después de los 60 años si tenían hijos (por el apoyo social).
- Disfrutar de los nietos: además de mantenerte físicamente activo, los nietos te ayudan a aprovechar los beneficios de la conexión social.
- Hacer revisiones periódicas: los chequeos regulares de detección pueden aumentar la longevidad, al encontrar enfermedades prevenibles o modificables en la infancia.
- Conectar con la naturaleza: las personas que viven en áreas con más vegetación y áreas verdes tienen una tasa de mortalidad 12% menor.
- Mantener un peso saludable: tener sobrepeso está asociado con una serie de problemas de salud que acortan la vida, como enfermedades cardíacas y diabetes.
- Tomar calcio: este mineral ayudará a prevenir que nuestros huesos se vuelvan más frágiles con los años. Lo encontrarás en el pescado enlatado, la leche y las verduras de hojas verde.
- Sí al chocolate negro: puede mejorar los lípidos en la sangre, al ayudar a aumentar los niveles de colesterol HDL saludable, lo que protege el corazón y reduce el riesgo de cáncer.
- Meditar: se ha descubierto que la meditación puede incrementar en un 30% una enzima que ayuda a proteger del daño celular y del envejecimiento, y mejorar la concentración.
- Cantar: el canto podría ayudar a la función inmunológica y mejorar la frecuencia cardíaca, a través de las respiraciones profundas. Además, tiene un efecto positivo en la calidad de vida.
- Conectarse a las redes sociales: mantenerse conectado en línea con las redes sociales puede mejorar la longevidad, siempre que dediques tiempo a actividades reales de apoyo.
- Reírse: la risa profunda podría ser una forma de ejercicio que disminuye la rigidez arterial, (ayudando a su corazón), mejorar el azúcar en la sangre y eliminar el estrés.
- Tener plantas: llenar tu casa con plantas podría reducir el nivel de compuestos orgánicos volátiles del ambiente y disminuir el riesgo de sufrir trastornos neurológicos y cáncer.
- Tiempo para uno: dedicar un tiempo a hacer actividades que te gustan es una estrategia de mente y cuerpo, que ayuda a reducir el estrés y mejorar tu salud global.
"El que tiene salud, tiene esperanza; el que tiene esperanza, lo tiene todo".